El ecosistema de los medios de comunicación en América Latina reproduce el esquema colonizado de las sociedades donde la epistemología del conocimiento se deposita en un grupo. El poder y saber está en los medios comerciales privilegiados por los gobiernos desde su llegada.
Es posible observar, una y otra vez, cómo los grupos que en términos de poder son más fuertes que otros grupos interdependientes que se consideran a sí mismos mejores que otros en términos de humanidad.
Todas nacen con fines distintos, pero tienen en común la trasformación de la realidad social.
Cada una tiene su propia característica, la comunicación alternativa tiene que ver con una idea o un proyecto más político, con una idea de poner en eje al sujeto, no solo del sujeto como portador de una voz, sino como un proceso de concientización y un proceso de liberación de ideologías por así decirlo.
En la comunicación popular el pueblo es el protagonista emancipador que también va a buscar democratizar la información, pero ya no tanto en forma de proyecto político como lo plantea la comunicación alternativa, sino más bien situado en un lugar o contexto que es el pueblo o la situación particular de esa comunidad, plantea una comunicación horizontal a que me refiero a que el emisor, receptor y los dueños de los medios de comunicación que son comunicadores haya una relación lineal.
Luego está la comunicación comunitaria que va a empezar siempre desde un lugar o un contexto súper chiquito o sea desde muy abajo para arriba, se está pensando en este cambio y de donde se van a realizar actividades de acuerdo a las necesidades de una comunidad.